martes, 4 de enero de 2011

Acuario

La arena se adhiere a mi espalda y sobre el negro infinito del cielo surgen las estrellas.

La furia del océano hace de mi ego una partícula de miedo, la suprema naturaleza de la vida me sitúa en un estado de esclavitud. Miedo intenso que nos hace presos de nuestros demonios.

Perdido en mi, sin saber aun la diferencia entre mis fantasmas y yo. Pero esa sensación de esclavitud desaparece sobre el signo de acuario dibujado por las estrellas y extrañamente proyectado sobre tu sonrisa, sin saber que era lo que iluminaba las olas, ¿las estrellas? … ¿tus ojos? El calor de la hoguera le daba a la atmosfera un calor que no necesitaba.

Por un segundo me sentía libre! …

El descubrimiento fue solo un destello, en un abrir y cerrar de ojos eso que encontré volvió a irse de mis manos. Mi libertad fue fugaz, otra vez preso, ahora en una celda diferente.

Esclavo de la constelación de tus lunares ….